martes, 31 de julio de 2012


“LA IMPORTANCIA DE LA ENSEÑANZA-APRENDIZAJE DE LAS MATEMÁTICAS EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR”



INTRODUCCIÓN



La mayoría de los estudiantes le tienen temor a las matemáticas, porque éstas no son fáciles. Además, en esta área, sabes o no sabes, y esto es más claro en esta asignatura que en las otras. En matemáticas los estudiantes muestran diferentes habilidades, capacidades, logros, necesidades e intereses. No obstante, todos deben tener acceso a programas de instrucción matemática de la mayor calidad. Los que tengan interés en seguir carreras matemáticas y, en general, científicas deben poseer aptitudes e intereses en consonancia.

En este mundo cambiante, aquellos que comprendan y puedan hacer usar las matemáticas tendrán cada vez más oportunidades y opciones para determinar su futuro. La competencia matemática abre puertas a un porvenir productivo, su carencia las mantiene cerradas. Es mentira que las matemáticas son sólo para unos cuantos elegidos, al contrario, todos necesitan entenderlas y todos deben tener la oportunidad y el necesario apoyo para aprender conceptos matemáticos importantes con profundidad y compresión. No existe conflicto entre igualdad y excelencia.

El objetivo del presente ensayo es que tanto los alumnos como profesores estemos consientes del papel tan importante que tiene la asignatura de Matemáticas en el nivel medio superior. También se pretende que el alumno evite la apatía a dicha disciplina y le encuentre el gusto al darse cuente de la infinidad de aplicaciones que ésta tiene en las diferentes áreas.



DESARROLLO

Las Matemáticas proporcionan el lenguaje adecuado para describir científicamente ciertos aspectos de la realidad y disponen de métodos que permiten analizarlos y comprenderlos con profundidad. En consecuencia las Matemáticas resultan tener un carácter instrumental que se traduce en su común utilización para representar, sintetizar y comunicar por medio de gráficas, tablas y modelos abstractos la información cuantitativa relevante de muchos de los fenómenos estudiados por las diferentes ciencias.

Es común afirmar que las matemáticas son difíciles porque el estudiante debe acumular una serie de conocimientos que le ayuden a construir nuevos conocimientos, es decir, que son una especie de escalera, la cual requiere que el alumno pase el primer escalón para llegar luego al segundo. Generalmente esto es enseñado de forma rápida, por lo cual muchos estudiantes se quedan atrás. La sociedad y en concreto la familia es culpable de la fobia que todos alguna vez sentimos hacia las matemáticas, asegura Puebla Pérez. Nuestro entorno nos ha llevado a creer que las matemáticas son una asignatura de dar miedo. Muchas veces nuestros mismos padres, hermanos y familiares, nos platican sus experiencias amargas con las matemáticas. Lejos de motivarnos, nos asustan, nos predisponen. Es una asignatura que requiere de una actitud diferente a la que tenemos para las ciencias políticas, la historia, la medicina, la gramática, la biología, por mencionar algunas. 



Considero que es tan riesgoso portar un título de licenciado en matemáticas, como ser médico cirujano  o licenciado en derecho, es decir la disciplina en sí misma, exige, porque requiere de rigor, y de concentración hacia los resultados.



Vivimos tiempos de extraordinarios y acelerados cambios. Surgen y evolucionan continuamente nuevos conocimientos, herramientas y formas de usar y comunicar las matemáticas. Nunca ha sido mayor, y seguirá aumentando, la necesidad de entender y ser capaz de usar las matemáticas en la vida diaria, en el trabajo y las diferentes áreas. Por ejemplo:



a).- Matemáticas para la vida: tomar decisiones sobre compras de algunos artículos, seguros, planes de pensiones y votar con conocimiento requiere cierta complejidad cuantitativa. Por ejemplo cuando en una tienda nos ofrecen la promoción de ciertos artículos al 2x1 o al 3x2, ¿Cuál es la mejor promoción que te conviene? Analiza  el costo de cada promoción para que conozcas la oferta que más te conviene.

b).- Matemáticas para el trabajo: en este sentido ha crecido el pensamiento matemático y el de resolución de problemas requeridos en el trabajo, en actividades que van desde el cuidado de la salud hasta el diseño gráfico.



c).- Matemáticas para la comunidad científica y técnica: aunque todas las profesiones requieren una base de conocimientos matemáticos, en algunas es imprescindible. Cada vez, más estudiantes tienen que seguir una vía educativa que les prepare para trabajar durante toda su vida como matemáticos, ingenieros o científicos.



d).- Matemáticas como parte de la herencia cultural: constituyen uno de los mayores logros culturales e intelectuales de la humanidad, y los ciudadanos deberían apreciar y entender tales logros, incluyendo sus aspectos estéticos y recreativos.



e).- Matemáticas en algunas áreas:

Química: por ejemplo la escala de pH es una escala logarítmica con base 10, el pH cambia a una unidad por cada cambio de potencia de 10 en la sustancia (H+). También se puede observar que el pH disminuye al aumentar (H+). En ecuaciones químicas, la cual es una descripción de una reacción química, muestra las sustancias que reaccionan, las sustancias que se obtienen es el producto y nos indican además las cantidades relativas de las sustancias que intervienen en la reacción.



Biología: se enfoca principalmente en modelar procesos biológicos utilizando técnicas matemáticas.



Medicina: se emplean modelos matemáticos para determinar los límites de los tumores de pulmón, próstata y vejiga. Curar el cáncer de hígado mediante una terapia basada en una fórmula matemática. Para la lucha contra el cáncer se están implementando las ecuaciones diferenciales, las cuales son un instrumento que puede ser aprovechado para revelar los secretos de la metástasis, que es la diseminación de un tumor primario maligno, generalmente por vía sanguínea o linfática a órganos distantes.



Geografía: se concentra en la superficie terrestre, estudiando su representación matemática y su relación con la luna y el sol, incluso para medir el tamaño de la tierra.



Derecho: permite realizar cálculos que el estudio, interpretación y aplicación correcta del derecho exige. Como determinar cuantitativamente las repercusiones jurídicas de cierto comportamiento: cálculo de plazos, intereses, beneficios, honorarios, salarios, prestaciones, por mencionar algunos. El conocimiento de cómo se realizan estos cálculos es esencial para cualquier profesional.



Ciencias Sociales: permite importar modelos de relación entre variables que han tenido éxito en otras ciencias, ofreciendo nuevas posibilidades de explicación de los fenómenos sociales y enriqueciendo el conjunto de modelos disponibles para investigar la realidad social.



Ciencias Políticas: se utilizan las matemáticas para el análisis de encuestas y exploraciones de campo. En una investigación sociológica se utiliza para diseñar la muestra; decidir el tipo de muestreo más informativo en función de la población a investigar; analizar los datos obtenidos.



Como se puede observar en la descripción anterior, las matemáticas están donde quiera, por tanto las decisiones que tomen los profesores respecto a los contenidos y carácter de las matemáticas escolares, tienen sin duda consecuencias importantes para los estudiantes y para la sociedad. Estas decisiones deberían fundamentarse en una guía profesional sólida, y existe bibliografía de “Principios y Estándares para la educación matemática” la cual pretende proporcionar esta guía. Los principios describen las características particulares de una educación matemática de gran calidad. Los estándares describen los contenidos y procesos matemáticos que deberían aprender los estudiantes. Ambos constituyen una propuesta para guiar a los profesores en sus clases, en las escuelas y en los sistemas educativos.



Las Matemáticas escolares se basan en seis principios fundamentales:

1).- Igualdad. La excelencia en la educación matemática requiere de igualdad: altas expectativas y fuerte apoyo para todos los estudiantes.

2).- Currículo. Es algo más que una colección de actividades: deber ser coherente, estar centrado en matemáticas importantes y bien articulado a través de los diferentes niveles.

3).- Enseñanza. Una enseñanza efectiva requiere conocer lo que los alumnos saben, lo que necesitan aprender y luego estimularles y darles apoyo para que lo aprendan bien.

4).- Aprendizaje. Los estudiantes deben aprender las matemáticas comprendiéndolas, y construir activamente nuevos conocimientos a partir de la experiencia y los conocimientos previos.

5).- Evaluación. La evaluación debería apoyar el aprendizaje de matemáticas importantes y proporcionar información útil a profesores y alumnos.

6).- Tecnología. La tecnología es esencial en la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas; influye en las matemáticas que se enseñan y potencia el aprendizaje.



CONCLUSIONES:

Una sociedad en la que sólo unos pocos tengan el necesario conocimiento matemático para desempeñar decisivas funciones económicas, políticas, y científicas, no es consecuente con los valores de un sistema democrático ni con sus necesidades económicas.



El profesor debe aprender a registrar o representar el pensamiento de una manera organizada, tanto para resolver un problema como para compartir una solución. Por otra parte también los padres de familia deben ayudar a crear un clima favorable al estudio y animar a sus hijos e hijas a relacionar las matemáticas con actividades de la vida diaria, como por ejemplo ir de compras o ahorrar para comprar algún celular, ipad, ó laptop de su preferencia.



El aprendizaje de las matemáticas se debe construir sobre la curiosidad y el entusiasmo de los jóvenes y, crece naturalmente con sus experiencias. Si lo conectamos adecuadamente a su mundo, sería algo más que prepararlos para la escuela.



Todos los alumnos necesitan una educación matemática que los prepare para un futuro de grandes y continuos cambios. 

martes, 17 de noviembre de 2009

PLANTILLA DE DIDACTICAS ESPECIFICAS

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COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN


En cualquier etapa de la educación es necesario tener atenciones con nuestros alumnos, de manera que tratemos de crear un ambiente adecuado para el desarrollo de las actividades del proceso E-A como puede ser confianza, respeto, afecto, amigables, prudentes, tolerantes entre otros, pero considero, sin menospreciar ninguna etapa, que la adolescencia es muy complicada, debido a que en esta etapa existe un desequilibrio total para los jóvenes, pues muchos de ellos están desubicados por diversos problemas que enfrentan y no encuentran su identidad, en este sentido debemos de poner mucha atención ya que cualquier cosa que hagamos o dejemos de hacer puede traer consecuencias graves. No olvidemos que la materia prima con la que trabajamos no es una máquina sino que cuenta con mucha riqueza intelectual y espiritual solo tenemos que saber implementar las estrategias adecuadas para sacar ese tesoro que llevan por dentro.

La comunicación es fundamental para llevar a cabo cualquier actividad, sin ésta no podremos tener éxito. Debemos conocer los intereses de los alumnos y darnos cuenta que en este tiempo a los jóvenes les gusta comunicarse mediante la tecnología, utilizan símbolos, imágenes, claves entre otros, y con esto comunican muchas ideas a cualquier persona, por tanto, debemos considerar estas características y aprovecharlas también nosotros para comunicar la información que queremos de nuestra asignatura, esto mediante el diseño de actividades acorde a lo que queremos que aprenda el alumno; la idea es que exista una retroalimentación entre maestro-alumno, alumno-alumno y alumno-maestro, pues sin este elemento no podremos darnos cuenta si la información que comunicamos es adquirida de manera significativa para que sea utilizada posteriormente en la construcción o reconstrucción de un nuevo conocimiento.

El acompañamiento que hagamos con el alumno mediante la mediación pedagógica en la etapa de su formación no sólo académica, sino integral es relevante para su vida personal, debido a que la sociedad exige personas capaces de integrarse a un grupo, que sepan trabajar en equipo, activas, críticas, reflexivas, propositivas, innovadoras y capaces adaptarse a diversas situaciones, todo esto en el ámbito laboral, profesional, personal y social. Si las condiciones así lo requieren debemos poner mucha atención en esto y ser maestros con características similares para poder ayudar a nuestros alumnos en este sentido, sino es así no podremos apoyarlos como se debe. La mediación pedagógica es necesario que se lleve a cabo durante todas las etapas de la educación, si no es así considero que el alumno sufre un desequilibrio y se siente sólo entre una y otra etapa.

lunes, 9 de noviembre de 2009

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE CON ENFOQUE POR COMPETENCIAS


¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?.


Todas las concepciones del texto de Pere Marques, presentan algo a favor que nos puede ayudar para lograr un enfoque por competencias, considero que no existe un modelo ideal para el proceso E-A, debido a que cada uno de manera personal debe tener un interés por aprender y, partiendo de esto se pueden desarrollar las competencias.
Haré mención de cada una de las concepciones, haciendo alusión a lo que considero congruente.
a) Conductista por ejemplo, porque en ocasiones es necesario la memorización de ciertos conceptos para desarrollar ciertas acciones, de las cuales serán habilidades para cada uno.
b) Teoría del procesamiento de la información, en la cual propone la organización y memoria a largo plazo, esto es importante porque el alumno debe tener conocimientos previos para enlazarlos con la nueva información.
c) Aprendizaje por descubrimiento, considero que este tipo de aprendizaje es significativo, debido a que el alumno experimenta y comprende, por lo tanto hace relevante dicho conocimiento, esta concepción del aprendizaje es fundamental para el desarrollo de competencias, pues en este sentido el alumno reconstruye el conocimiento.
d) Aprendizaje significativo, para el desarrollo de competencias es fundamental también este aprendizaje, ya que nos permite observar la relevancia del conocimiento, en el cual es necesario enlazarlo con la concepción de la teoría del procesamiento de información (necesario conocimientos previos).
e) Psicología cognitivista, las propuestas de esta concepción son indispensables para el desarrollo de competencias, debido a que tocan un puntos muy importantes como es la parte emocional, la motivación, captación, ambientes de aprendizaje los cuales son fundamentales para el proceso de E-A .
f) Constructivismo, como su nombre lo indica construye o reconstruye el conocimiento, por el cual es primordial para el desarrollo de competencias, ya que es un proceso activo en donde los estudiantes construyen nuevas ideas o conceptos basados en conocimientos pasados o actuales, además el alumno toma decisiones apoyándose en una determinada estructura cognitiva que le permite ir más allá de la información recibida.
g) Socio constructivismo, tal como se menciono en el texto de desarrollo de competencias de Xavier Vargas, esta concepción hace hincapié en que el aprendizaje es un proceso personal a partir de conocimientos previos, en donde es necesario una situación de aprendizaje y aprendizaje colaborativo.

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?. Considero que el aprendizaje no es algo tan trivial que se pueda observar mediante unas simples preguntas, incluso si éstas estuvieran bien planteadas, ya que todo esto es como una caja negra en la que no podemos ver ni hacer conjeturas sin tener los fundamentos necesarios para hacerlo, por otro lado es necesario realizar diversas actividades en forma constante a fin de tener las suficientes armas que nos ayuden a observar el aprendizaje. En nuestro caso como docentes, muchos elaboramos un examen con ciertos reactivos y, aunque lo elaboremos según nosotros correctamente, el alumno no lo percibe así, pues él interpreta a su manera y lo mismo sucede incluso entre docentes de la misma área; hago mención de esto porque en una ocasión nos reuniones docentes de la misma área y expusimos cada uno un reactivo, en la cual entramos en polémica e hicimos críticas constructivas al respecto cada uno, al final nos dimos cuenta que efectivamente nuestro reactivo carecía de ciertos datos o instrucciones para que éste se pueda interpretar correctamente y medir realmente lo que queremos saber.
La palabra competencia tiene definiciones con diferentes palabras, pero todas llevan a un mismo fin como es, capacidades de una persona que adquiere de manera individual durante un proceso educativo, en el cual incluyen conocimientos, habilidades, actitudes en forma integral, para satisfacer ciertas necesidades personales, sociales, académicas, profesionales y laborales. Cada una de estas capacidades dependerá primeramente del interés que debe tener la persona por aprender, así como de los conocimientos previos con los que cuente afín de que pueda relacionar vieja la información con la nueva para reconstruir su propio aprendizaje y, éste sea significativo y relevante en su vida. Es fundamental también las estrategias implementadas por el docente, las cuales deben ser bien seleccionadas y planteadas de manera que se ubiquen en situaciones problemáticas reales de la vida cotidiana, para observar si existe un aprendizaje significativo.

domingo, 25 de octubre de 2009

REFLEXIONES SOBRE EL QUEHACER DOCENTE



La lectura de Perrenoud deja mucho para reflexionar sobre la actividad docente que estamos desarrollando, en primer lugar no sabemos qué es lo que va a hacer el joven en un futuro, es por eso que debemos formarlo integralmente, para que esté preparado y pueda resolver cualquier tipo de problema que se le presente, ya sea familiar, social y profesional, por lo tanto no basta con llenarlo de conocimientos puramente disciplinares, sino que sepa utilizar esos conocimientos en su vida cotidiana. Es cierto que cuándo un alumno nos pregunta y ese tema para qué nos sirve, cuántas veces no solemos contestar para que el siguiente semestre se te haga más fácil tal asignatura, pero esta respuesta no le basta al joven, eso no es de su interés, él quiere escuchar otro tipo de respuesta que lo deje convencido, es decir que el conocimiento que adquiere lo relacione con su vida y, es así cuando el joven le encuentra sentido a sus estudios.
Es cierto que la transferencia y la movilización de conocimientos y capacidades no son sobre la marcha, es necesario trabajarlos e involucrarlos expresamente, para esto se requiere de saber diseñar estrategias de acuerdo a las necesidades de los estudiantes, pues es muy importante tomarlos en cuenta para saber sus inquietudes e intereses. En este sentido debemos de contar con las habilidades para diseñar estrategias, aunque muchos carecemos de éstas, debemos apoyarnos unos a otros, recordando que todos tenemos talento, todos somos creadores, sólo nos falta compartir.
Al terminar la escuela un alumno, no basta que éste aplique los conocimientos sólo en el ámbito laboral y/o profesional, sino que sea capaz de resolver problemas de su vida personal, familiar y social, un ejemplo que puedo mencionar es el siguiente: un alumno que terminó su bachillerato con promedio de 9.8, es excelente en el ámbito académico, a este joven se le presenta la oportunidad de participar en una jornada académica de Biología en la ciudad de Uruapan a dos horas de la capital Michoacana, pues este joven no fue capaz de irse sólo a dicho municipio, debido a que nunca había viajado sólo, es aquí donde no estamos formando al joven de manera integral tal como lo menciona Perronoud, el alumno debe contar con las competencias necesarias, pues no sabemos a qué se enfrentará en un futuro.
Se debe cambiar el papel del profesor, en primer lugar debemos de ponernos en el zapato del alumno, los jóvenes de hoy tienen muchos problemas entre ellos principalmente emocionales, hoy en día los padres tienen la necesidad de trabajar (en la mayoría ambos), es por esto que los hijos se encuentran solos en casa y, en muchos casos el refugio es la escuela pues no tienen con quién platicar, anteriormente la mayoría de los padres de familia el único que trabajaba era sólo el padre, por lo tanto la madre estaba al pendiente de los hijos el mayor tiempo posible, con esto los trastornos psicológicos a los cuales se enfrentaba el joven eran menos perjudiciales, porque había más comunicación entre padres e hijos que hoy en día. Otra parte primordial que se refleja hoy con los jóvenes es la pérdida de valores, tal parece como si éstos pasaron de moda, es aquí donde debemos también poner mucha atención, en lo que esté a nuestro alcance, porque sabemos de antemano que la primera escuela es nuestra casa, y hacemos lo que vemos pero no lo que nos dicen. Se necesita pues, de maestros con sensibilidad, responsabilidad, que tratemos que la relación de maestro-alumno sea de respeto, cordial, que creamos un ambiente de confianza en nuestro salón de clases y que motivemos constantemente a nuestros alumnos. Debemos también involucrarnos con la tecnología, y saber utilizar dichos medios para diseñar estrategias que motiven al joven en su aprendizaje, necesitamos actualizarnos constantemente, porque al alumno le aburren las clases pasivas, pues la mayoría de ellos tienen estilos de aprendizaje física y cinestética, musical, espacial, cibernética, entre otras, es por eso debemos tener la habilidad para conocer las características de los jóvenes para así desarrollar actividades de aprendizaje.
El evaluar a una persona es complicado, y se debe realizar en forma regular, para que tengamos todas las evidencias necesarias de su aprendizaje, tomando en cuenta de que no todos aprenden lo mismo ni al mismo tiempo. Para evaluar bajo el enfoque de competencias, debemos apoyarnos en el desarrollo de proyectos que son estrategias didácticas para integrar los aprendizajes del alumno, en el cual se requiere la participación activa de los estudiantes en el planteamiento, investigación y seguimiento de las actividades a realizar.
Al platicar con profesores que imparten las asignaturas de Química I e Informática I, se concluye que no es suficiente el conocimiento de la disciplina, si no que esté conocimiento lo relacione con todas las asignaturas y que sobretodo sea pertinente; los programas así están diseñados, pues se requiere formar ciudadanos que cuenten con las capacidades necesarias para responder a diversos contextos que tengan impacto más allá que cualquier disciplina. En el caso de Matemáticas I, una competencia que el estudiante debe desarrollar es interpretar gráficas, tablas, mapas, diagramas y textos con símbolos matemáticos y científicos, el entruzamiento curricular que existe en el caso de las asignaturas de Química I e Informática I, es que el alumno tenga las habilidades y destrezas necesarias para interpretar información y para establecer la relación entre expresiones simbólicas de un fenómeno natural, apoyándose del uso de las tecnologías de información y comunicación, tanto para investigar, analizar e interpretar, así como presentar dicha información haciendo uso de un procesador de textos.
Necesitamos de un trabajo en equipo por academia para poder diseñar actividades de aprendizaje, acorde a las necesidades del alumno y condiciones de infraestructura y equipamiento de nuestra escuela. Teniendo siempre presente que las competencias que debe tener el alumno, no es sólo en al ámbito académico, sino el de su vida personal, familiar y social.

lunes, 12 de octubre de 2009

LA AVENTURA DE SER DOCENTE

En mi práctica docente tengo 8 años 11 meses, desde que inicie con esta bonita labor y he impartido diferentes asignaturas, todas ellas basadas en el área de físico-matemático. Hago mención que algunos temas me cuestan mucho trabajo transmitirlos como es el caso de cálculo diferencial e integral, sin embargo pongo todo mi esfuerzo por tratar de poner en claro las ideas, de las cuales no son del todo positivo como se espera, pero tengo la confianza que voy a lograr superar todas estas dificultades.
Para la mayoría de los alumnos las materias de ciencias duras no son del todo agradables y, desde el inicio del semestre muchos de ellos comentan: “ya estoy en el extra porque siempre he reprobado esa materia desde la secundaria” o “yo no soy bueno para matemáticas”, como éstos y otros comentarios suelen hacer, cuando escucho esto trato de motivarlos y les digo que es cuestión de trabajar durante todo el semestre, ser constantes en clase y preguntar sin que les dé pena de nada, cualquier pregunta que consideren necesaria la hagan ya que venimos a aprender y, todos aprendemos de todos, el maestro es solo un guía en su formación académica.
Algunas personas piensen que dar clases es fácil, pero yo no concibo esa idea y para mí es un reto que día a día tengo, pues cada alumno es diferente y tengo que estar a la expectativa para responder las preguntas que hagan; además cuando se explica un tema en un grupo me puede funcionar la explicación, pero en otro grupo no y por lo tanto tendré que buscar las palabras adecuadas para lograr transmitir mejor el conocimiento.
En el caso de los alumnos de primer semestre me cuesta un poco más trabajo, debido al cambio que existe entre la secundaria y el nivel medio superior sin olvidar la etapa tan difícil por la cual atraviesan que es la juventud.

domingo, 11 de octubre de 2009

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Al realizar la actividad sobre lo que hacen en internet mis estudiantes (28 alumnos) me doy cuenta que la mayoría están en contacto con el internet por lo menos 4 días a la semana con un promedio de dos horas al día.
Algo que me llamo mucho la atención es que todos utilizan el internet para realizar la mayoría de sus tareas y trabajos y que sólo le dedican un tiempo de 15 a 20 minutos en lo que buscan y bajan la información, y el demás tiempo lo invierten en otras actividades diferentes como es: bajar música, películas, videos, juegos, firmar metroflog, subir fotos, chatear, por mencionar algunas. Aprovechando que la mayoría de los alumnos de una u otra forma tienen conocimiento del manejo de la tecnología, así pueden tener acceso a ella, ya que algunos cuentan con servicio de internet en sus hogares y, otros lo tienen a su alcance debido a que alrededor de su casa existen espacios que cuentan con este tipo de servicio, podemos aprovechar estas condiciones y realizar actividades que les motive y les ayuden a obtener el conocimiento.
Con las habilidades que tienen los alumnos en bajar videos, películas e imágenes, se pueden implementar actividades como: buscar videos de carácter científico acorde al tema que se esté desarrollando en el salón de clases y proyectarlo, para posteriormente debatir, se cuestione y saque sus propias conclusiones al respecto, también se propone que se tengan foros en donde ellos puedan expresar sus ideas del tema, esto aprovechando que a todos les gusta comunicarse en línea. Pueden realizar también presentaciones con imágenes acordes al tema por equipo, de manera que si alguno o algunos de los integrantes del equipo no tengan el conocimiento sobre el manejo del software para la elaboración de su presentación, se puedan apoyar con sus compañeros que tienen el conocimiento y aprender todos de manera conjunta. Para realizar la actividad anterior existe un problema no se cuenta con el espacio necesario como es centro de computo, debido a que el centro de computo con que cuenta la institución no tiene el equipo necesario y éste es utilizado por asignaturas como informática, hoja de cálculo entre otras. Se propone que los alumnos que cuenten con el servicio en su hogar puedan formar equipos con otros que carecen de él y ponerse de acuerdo para realizar dicha actividad.

sábado, 10 de octubre de 2009

LA AVENTURA DE SER MAESTRO

José M. Esteve
Universidad de Málaga
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Ponencia presentada en las XXXI Jornadas de Centros Educativos
Universidad de Navarra. 4 de febrero de 2003
Tras veinticinco años de recorrido profesional, el autor afirma que se aprende a ser profesor por ensayo y por error. En el camino deben sortearse distintas dificultades, como elaborar tu propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado.
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La enseñanza es una profesión ambivalente. En ella te puedes aburrir soberanamente, y vivir cada clase con una profunda ansiedad; pero también puedes estar a gusto, rozar cada día el cielo con las manos, y vivir con pasión el descubrimiento que, en cada clase, hacen tus alumnos.
Como casi todo el mundo, yo me inicié en la enseñanza con altas dosis de ansiedad; quizás porque, como he escrito en otra parte, nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error. Aún me acuerdo de mi primer día de clase: toda mi seguridad superficial se fue abajo al oír una voz femenina a mi espalda: “¡Qué cara de crío. A éste nos lo comemos!”. Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serio academicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer...
Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y lo que no se puede hacer en una clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos. Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría por haber escapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual.
Pensar y sentir
El camino y la meta me los marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: “Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor -el que profesa algo-, que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aun, conocimiento... y es que no escribía lo ya pensado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”.
”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas. Muchos colegas coinciden en este punto. Mª Carmen Díez, desde la escuela primaria, expresa así su visión actual de la enseñanza: “ahora entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo, el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico”. Fernando Corbalán, un profesor de secundaria, tras hablarnos de que en clase tenemos que divertirnos, buscar el ansia de saber y propiciar una atmósfera de investigación, concluye: “Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También la del profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias, y funciona la relación enriquecedora en los dos sentidos. Mi experiencia, al menos, me dice que algunos de los juegos y problemas con los que he disfrutado, y que sigo utilizando, han tenido su origen en la dinámica de la clase... Y cuando se crea esa atmósfera mágica en clase, con los fluidos intelectuales en movimiento, pocas actividades hay más
placenteras[N1] ”.
Hace tiempo, descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad. Lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento. Todas las ciencias tienen en su origen a un hombre o una mujer preocupados por desentrañar la estructura de la realidad. Alguien, alguna vez, elaboró los conocimientos del tema que explicas, como respuesta a una preocupación vital. Alguien, sumido en la duda, inquieto por una nueva pregunta, elaboró los conocimientos del tema que mañana te toca explicar. Y ahora, para hacer que tus alumnos aprendan la respuesta, no tienes otro camino más que rescatar la pregunta original. No tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta; por eso, la tarea básica del docente es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora figuran en nuestros libros. La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas. Para ello hay que abandonar las profesiones de fe en las respuestas ordenadas de los libros, hay que volver las miradas de nuestros alumnos hacia el mundo que nos rodea y rescatar las preguntas iniciales obligándoles a pensar.
Cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir. Y luego, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir. Por último me lanzo un reto: me tengo que divertir explicándolo, y esto es imposible si cada año repito la explicación del tema como una salmodia, con la misma gracia en el mismo sitio y los mismos ejemplos; llevo treinta años oyéndome explicar los temas, en algunas ocasiones, repitiéndolos dos o tres veces en distintos grupos; he calculado que me jubilo el año 2.021 y estoy seguro de que moriré de aburrimiento si me oigo año tras año repitiendo lo mismo, con mis papeles cada vez más amarillos y los rebordes carcomidos. La renovación pedagógica, para mí, es una forma de egoísmo: con independencia del deseo de mejorar el aprendizaje de mis alumnos, la necesito como una forma de encontrarme vivo en la enseñanza, como un desafío personal para investigar nuevas formas de comunicación, nuevos caminos para hacer pensar a mis alumnos... “pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir...” Desde esta perspectiva, la enseñanza recupera cada día el sentido de una aventura que te rescata del tedio y del aburrimiento, y entonces encuentras la libertad de expresar en clase algo que te es muy querido. Inmediatamente recibes la respuesta: cien alumnos pican el anzuelo de tu palabra y ya puedes dejar correr el sedal, modulas el ritmo de tu explicación a la frecuencia que ellos emiten con sus gestos y sus preguntas, y la hora se pasa en un suspiro -también para ellos-. Y entonces descubres la alegría: ese momento de magia te recompensa las horas de estudio y te hace sentirte útil en la enseñanza.
No hay mejor regalo de los dioses que encontrar un maestro. A veces tenemos la fortuna de encontrar a alguien cuya palabra nos abre horizontes antes insospechados, nos enfrenta con nosotros mismos rompiendo las barreras de nuestras limitaciones; su discurso rescata pensamientos presentidos que no nos atrevíamos a formular, e inquietudes latentes que estallan con una nueva luz. Y, curiosamente, no nos sentimos humillados por seguir el curso de un pensamiento ajeno; por el contrario, su discurso nos libera y nos ensancha creando en nosotros un juicio paralelo con el que reestructuramos nuestra forma de ver la realidad; y luego, extinguida la palabra, aún encontramos los ecos que rebotan en nuestro interior obligándonos a ir más allá, a pensar por nuestra cuenta, a extraer nuevas conclusiones que no estaban en el discurso original... Este es el objetivo: ser maestros de humanidad... a través de las materias que enseñamos, o quizás, a pesar de las materias que enseñamos; recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría; rescatar para nuestros alumnos, de entre la maraña de la ciencia y la cultura, el sentido de lo fundamental permitiéndoles entenderse a sí mismos y explicar el mundo que les rodea.
Las dificultades
He hablado de mis precarios inicios en la enseñanza, y de mi visión actual tras treinta años de recorrido profesional; pero, para ayudar a otros a recorrer el mismo camino, tengo ahora que hablar del proceso intermedio, e, inevitablemente, de las dificultades a sortear.
Identidad profesional
El primer problema consiste en elaborar tu propia identidad profesional. Esto implica cambiar tu mentalidad, desde la posición del alumno que siempre has sido, hasta descubrir en qué consiste ser profesor. Y aquí aparecen los primeros problemas, porque hay enseñantes que no aceptan el trabajo de ser profesor. Las dificultades suelen ser distintas entre los profesores de primaria respecto a los de secundaria.
Entre los de primaria el peor problema es la idealización: la formación inicial que han recibido suele repetir con insistencia lo que el buen profesor “debe hacer”, lo que “debe pensar” y lo que “debe evitar”; pero nadie les ha explicado, en términos prácticos, cómo actuar, cómo enfocar los problemas de forma positiva y cómo eludir las dificultades más comunes. Han aprendido contenidos de enseñanza, pero no saben cómo organizar una clase, ni cómo ganarse el derecho a hacerse oír. Así, se les ha repetido hasta la saciedad la importancia de la motivación para el aprendizaje significativo: “el buen profesor debe motivar a sus alumnos”; pero nadie se ha preocupado de que aprendieran de forma práctica diez técnicas específicas de
motivación[N2] . Pese a que una de las principales tareas a desarrollar en su trabajo será la enseñanza de la lectura y la escritura, muy pocas diplomaturas de maestro incluyen un curso de lectoescritura, mientras que es frecuente que se dediquen cursos enteros al aprendizaje de la fonética.
Por estos caminos, al llegar al trabajo práctico en la enseñanza, el profesor novato se encuentra con que tiene claro el modelo de profesor ideal, pero no sabe cómo hacerlo realidad. Tiene claro lo que debería hacer en clase, pero no sabe cómo hacerlo. “El choque con la realidad” dura dos o tres años; en ellos el profesor novato tiene que solucionar los problemas prácticos que implica entrar en una clase, cerrar la puerta y quedarse a solas con un grupo de alumnos.
En este aprendizaje por ensayo y error, uno de los peores caminos es el de querer responder al retrato robot del “profesor ideal”; quienes lo intentan descubren la ansiedad de comparar, cada día, las limitaciones de una persona de carne y hueso con el fantasma etéreo de un estereotipo ideal. Desde esta perspectiva, si las cosas salen mal es por que yo no valgo, por que yo no soy capaz de dominar la clase; y, de esta forma, los profesores novatos se ponen a sí mismos en cuestión, y, a veces, cortan los canales de comunicación con los compañeros que podrían ayudarles: ¿cómo reconocer ante otros que yo tengo problemas en la enseñanza, si el “buen profesor” no “debe” tener problemas en clase? Como señala el artículo de Fernández Cruz, la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización, en el que el profesor novato tiene que volver a estudiar temas y estrategias de clase, ahora desde el punto de vista del profesor práctico y no del estudiante de
magisterio[N3] .
Entre los profesores de secundaria, el problema de la identidad profesional es mucho más grave. Como señala Fernando Corbalán: “la inmensa mayoría de los profesores de secundaria nunca tuvimos una vocación clara de enseñantes... Estudiamos una carrera para otra cosa (matemático profesional, químico, físico,...)”. En efecto, nuestros profesores de secundaria se forman en unas Facultades universitarias de Ciencias y Letras que, ni por asomo, pretenden formar profesores. En ellas predomina el modelo del investigador especialista. Como resultado de este modelo, el profesor que llega al Instituto para explicar Geografía e Historia, y, con un poco de mala suerte un curso suelto de Ética, se identifica a sí mismo como “medievalista”, ya que, durante los últimos cinco años de su vida, la Universidad le ha insistido en la necesidad de estudiar Paleografía, Epigrafía y Numismática, Latín y Árabe para acceder a los documentos medievales, y se le ha iniciado en el trabajo de Archivo, centrándole en una época histórica muy determinada y permitiéndole olvidar el resto de la historia. Al parecer, nadie se ha puesto a pensar en el problema de identidad que sobreviene a nuestro medievalista cuando se enfrenta a una clase bulliciosa de treinta adolescentes en una zona rural o en un bario conflictivo. El sentimiento de error y de autoconmiseración se apodera de nuestro nuevo profesor. El es un investigador, un medievalista, ha pasado dos veranos en el archivo de Simancas preparando su Tesina entre documentos originales que él es capaz de descifrar... ¿por qué le obligan ahora a enseñar Historia General, que no es lo suyo, y, de paso Geografía y Ética? Y, además, descubre horrorizado que los alumnos no tienen el menor interés por la Historia, y que temas claves de su especialidad -como el apasionante tema de su tesina- se despachan con dos párrafos en el libro de texto.
Para colmo, nuestro futuro profesor de secundaria se da cuenta de que no sabe cómo organizar una clase, cómo lograr un mínimo orden que permita el trabajo y cómo ganarse la atención de los alumnos. Aquí, el problema de perfilar una identidad profesional estable pasa por un auténtico proceso de reconversión, en el que el elemento central consiste en comprender que la esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos. ¡Qué duro resulta comprender esto a la mayor parte de nuestros profesores de secundaria y de Universidad! Ellos son investigadores, especialistas, químicos inorgánicos o físicos nucleares, medievalistas o arqueólogos, ¿por qué van ellos a rebajar sus niveles de conocimientos a la mentalidad de treinta adolescentes bárbaros? ¡Hay que mantener el nivel! -gritan exaltados-, y ello significa, en la práctica, que dan clase para dos o tres privilegiados, mientras el resto de los alumnos van quedando descolgados. Y además, hasta el fin de sus días, vivirán la enseñanza rumiando la afrenta de que la sociedad les obligue a abandonar el Olimpo de su investigación para mantener contacto un grupo de adolescentes.
Por contra, algunos profesores consiguen estar a gusto en su trabajo, y descubren que esto pasa, necesariamente, por una actitud de servicio hacia los alumnos, por el reconocimiento de la ignorancia como el estado inicial previsible, por aceptar que la primera tarea es encender el deseo de saber, por aceptar que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabes para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes... Un viejo maestro me decía que, enseñar al que no sabe está catalogado, oficialmente, entre las obras de misericordia; y, en efecto, hace falta un cierto sentido de la humildad para aceptar que tu trabajo consiste en estar a su servicio, en responder a sus preguntas sin humillarlos, en esperar algunas horas en tu despacho por si alguno quiere una explicación extra, en buscar materiales que les hagan asequible lo esencial, y en recuperar lagunas de años anteriores para permitirles acceder a los nuevos conocimientos. Lo único verdaderamente importante son los alumnos...
Esa[N4] enorme empresa que es la enseñanza no tiene como fin nuestro lucimiento personal, nosotros estamos allí para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones, para transmitir los valores y las certezas que la humanidad ha ido recopilando con el paso del tiempo, y advertir a las nuevas generaciones del alcance de nuestros grandes fracasos colectivos. Esa es la tarea con la que hemos de llegar a identificarnos.
Comunicación e interacción
El segundo problema a solucionar para ganarse la libertad de estar a gusto en clase hace referencia a nuestro papel de interlocutor. Un profesor es un comunicador, es un intermediario entre la ciencia y los alumnos, que necesita dominar las técnicas básicas de la comunicación. Además, en la mayor parte de los casos, las situaciones de enseñanza se desarrollan en un ámbito grupal, exigiendo de los profesores un dominio de las técnicas de comunicación grupal. Por tanto, ese proceso de aprendizaje inicial, que ahora se hace por ensayo y error, implica entender que una clase funciona como un sistema de comunicación e interacción.
Una buena parte de las ansiedades y los problemas de los profesores debutantes se centran en este ámbito formal de lo que se puede y lo que no se puede decir o hacer en una clase. El profesor novato descubre enseguida que, además de los contenidos de enseñanza, necesita encontrar unas formas adecuadas de expresión, en las que los silencios son tan importantes como las palabras, en las que el uso de una expresión castiza puede ser simpático o hundirnos en el más espantoso de los ridículos. El problema no consiste sólo en presentar correctamente nuestros contenidos, sino también en saber escuchar, en saber preguntar y en distinguir claramente el momento en que debemos abandonar la escena. Para ello hay que dominar los códigos y los canales de comunicación, verbales, gestuales y audiovisuales; hay que saber distinguir los distintos climas que crean en el grupo de clase los distintos tonos de voz que el profesor puede usar: un tono grave y pausado induce al grupo a la reflexión, mientras que si queremos animar un debate debemos subir algo el tono de voz... etc.
Los profesores experimentados saben qué lugar físico deben ocupar en una clase, dependiendo de lo que ocurra en ella; saben interpretar las señales gestuales que emiten los alumnos para regular nuestro ritmo de clase, y el dominio de éstas y otras habilidades de comunicación requiere entrenamiento, reflexión y una constante actitud de autocrítica para depurar nuestro propio estilo docente. Al final, conseguimos ser dueños de nuestra forma de estar en clase, conseguimos comunicar lo que exactamente queremos decir, y logramos mantener una corriente de empatía con nuestros alumnos.
Disciplina
Otro obstáculo serio a superar, quizás el que genera en los novatos la mayor ansiedad, es el problema de la disciplina. En realidad, es un problema muy unido a nuestros sentimientos de seguridad y a nuestra propia identidad como profesores. En este tema he visto de todo: desde colegas que entran el primer día en clase pisando fuerte, con aires de matón de barrio, porque alguien les ha dado el viejo consejo de que no pueden sonreír hasta Navidad, hasta colegas desprotegidos e indefensos incapaces de soportar el más mínimo conflicto
personal[N5] . Entre esos dos extremos que van desde la indefensión hasta las respuestas agresivas, el profesor tiene que encontrar una forma de organizar a la clase para que trabaje con un orden productivo. Y, en cuanto comienza a hacerlo, descubre que esto tampoco se lo han enseñado. Se supone que el “buen profesor” debe saber organizar la clase, pero en pocas ocasiones se le ha contado al futuro profesor dónde está la clave para que el grupo funcione sin conflictos.
El viejo supuesto, según el cual, “para enseñar una asignatura lo único realmente importante es dominar su contenido” encuentra en este campo su negación más radical. Entonces, el profesor descubre que debe atender otras tareas distintas a las de enseñar: tiene que definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal. Y esto requiere una atención especial, a la que también hay que dedicar un cierto tiempo. El razonamiento y el diálogo son las mejores armas, junto con el convencimiento de que los alumnos no son enemigos de quienes tienes que defenderte. Mi experiencia me dice que los alumnos son seres esencialmente razonables; es posible que, si te dejas, intenten llevarte al huerto y bajar algo tus niveles de exigencia, pero si la razón te asiste y en ella fundas tu propia seguridad, los alumnos saben descubrir muy bien cuáles son los límites.
Contenidos y niveles
Por último, nos queda el problema de adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos. El profesor novato tiene que entender que ha dejado la Universidad, tiene que desprenderse de los estilos académicos del investigador especialista, y adecuar su enfoque de los conocimientos para hacerlos asequibles a su grupo de clase. Yo también protesto por el bajo nivel con el que me llegan mis alumnos, pero protestar no sirve de nada, tienes los alumnos que tienes, y con ellos no hay más que una alternativa: o los enganchas en el deseo de saber, o los vas dejando tirados conforme avanzas en tus explicaciones. Hay quien, en salvaguarda del nivel de enseñanza, adopta la segunda opción; pero a mí siempre me ha parecido el reconocimiento implícito de un fracaso; quizás porque, como dije antes, hace tiempo que descubrí que en cualquier asignatura, lo único importante es ser maestro de humanidad.
El orgullo de ser profesor
Y ahora, ya, el tiempo corre en mi contra. No espero nada nuevo del futuro: he hecho lo que quería hacer, y estoy donde quería estar. Es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, pues nuestra sociedad sólo valora el poder y el dinero; pero a mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo. Me siento heredero de treinta siglos de cultura, y responsable de que mis alumnos asimilen nuestros mejores logros y extraigan consecuencias de nuestros peores fracasos. Y, junto a mí, veo a un nutrido grupo de colegas, en las zonas rurales más apartadas y en los barrios más conflictivos, orgullosos de ser profesores, trabajando día a día por mantener en nuestra sociedad los valores de la cultura y el progreso... entre ellos hay valiosos maestros de humanidad: hombres y mujeres empeñados en enseñar a sus alumnos a enfrentarse consigo mismos desde el preescolar hasta la Universidad.
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MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936)
Escritor, filósofo, humanista. Rector de la Universidad de Salamanca. Autor de una extensa obra literaria en la que destacan sus ensayos, en los que analiza la realidad social con una visión crítica y con una fuerte implicación personal. Se le considera uno de los mejores representantes de la Generación del 98. Su enfrentamiento a la dictadura de Primo de Rivera le llevó al destierro.
FRANCISCO GINER DE LOS RIOS (1839-1915)
Catedrático de derecho de la Universidad de Madrid. En 1876 renuncia a su puesto en defensa de la libertad de cátedra y funda la Institución Libre de Enseñanza, la institución educativa más innovadora en la España de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Su Residencia de Estudiantes es el centro clave de reunión y de formación de los mejores intelectuales y artistas españoles del siglo XX.

[N1]Muy cierto lo que se comenta en este párrafo, la escuela es un sitio donde vamos a aprender y, no sólo conocimientos acerca de nuestra asignatura, sino que aprendemos algunas cuestiones sobre nuestra vida personal, ya que muchos de los jóvenes nos hablan acerca de sus problemas que tienen en casa y cómo creen darle la solución. Muchos de ellos con salidas fáciles sin responsabilidad.

[N2]Tal como se comenta, la motivación es fundamental para llegar a que el proceso E-A tenga éxito. La mayoría de nuestros alumnos e incluso nosotros mismos nos encontramos desmotivados, considero que en primer lugar nosotros debemos transmitir esa motivación , porque no sólo enseñamos contenidos temáticos, sino que también estamos formando seres pensantes.

[N3]Muy buen párrafo, necesitamos no ser robots en un salón de clases, creo importante que seamos humildes y aceptemos que existen profesores con muy buenas técnicas pedagógicas de los cuales podemos aprender mucho y mejorar nuestra práctica docente.

[N4]Palabras sabias, un buen profesor es aquel que enseña al que no sabe. En nuestro salón de clase nos damos cuenta claramente que el 80 85% de nuestros alumnos no saben nada debido a que carecen de muchos conocimientos básicos y, nuestra labor está aquí con ellos, no con el 15% que sin necesidad del maestro él puede aprender.

[N5]La primera impresión jamás se olvida, esto es muy importante cuando vamos a entrar con un grupo nuevo. Debemos tener cuidado en esta parte fundamental del proceso E-A, ya que suele pasar que cierto grupo es disciplinado y más bien sucede que el grupo tiene miedo con ese profesor y por lo tanto es un grupo muy callado.

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

La profesión que tengo es ingeniero químico, egresado de la facultad de ingeniería química de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, posteriormente hice mi maestría en ciencias en ingeniería química en la misma facultad.
Inicie dando clases en noviembre del 2000 y, jamás pensé en ser maestra algún día, sin embargo me gustaba desde que era niña explicar algunas cosas cuando estudiamos con mis compañeros. Cuando terminé la carrera estuve trabajando en una industria por 8 meses y, en ese tiempo dejé mi solicitud en el Colegio de Bachilleres, en el cual me entrevistaron y me preguntaron que si quería algún puesto en especial y, conteste que donde hubiera lugar estaba bien, si era puesto administrativo o docente no había ningún problema. Después me llaman y me comunican que había unas horas interinas de matemáticas y dibujo técnico en un plantel, el cual acepte con gusto, debo confesar que me dio un poco de nervios pero tenía la plena seguridad que todo iba a salir bien. En septiembre del 2002 ingrese a la escuela preparatoria Melchor Ocampo impartiendo la asignatura de matemáticas II.
Pienso que ser maestro es una bonita profesión, debido que contamos con la materia prima más preciosa que son los jóvenes, los cuales nos inyectan su energía y eso hace que me sienta bien. Aunque no soy maestra de carrera tengo toda la voluntad por hacer cada día mejor mi práctica docente y sé que me falta mucho, pero nada es imposible.
Ser maestra en el nivel medio superior es complicado debido a la etapa por la cual están pasando los jóvenes que es la juventud y, agregando que en estos tiempos la tecnología y la sociedad nos exige cada vez más la preparación y actualización docente.
Mi mejor satisfacción es, cuando encuentro alumnos que ya terminaron su carrera o se encuentran estudiando la licenciatura me saludan con gusto y me hacen algún comentario positivo sobre su estancia en el nivel medio superior. La insatisfacción es cuando en una clase percibo que cierto tema, los alumnos presentan dificultad por entenderle y eso me preocupa. Pero tengo la seguridad que voy a superar todo esto con la ayuda de todos los que formamos parte de esta especialidad.